Notas de Apologeta
Los Dogmas sobre Dios
Dogma 1
La existencia de Dios.
El ser humano, a raíz de sus más íntimas interrogantes, se encuentra con la necesidad de buscar respuestas que solamente una razón superior pudiera responder, un ser supremo, en pocas palabras, un Dios. El conocimiento de Dios, según San Juan Damasceno, está naturalmente implantado en todo ser humano. Las preguntas básicas del hombre nos llevan a buscar una respuesta en un ser omnisapiente; ¿Quién soy yo? ¿para qué vivo? ¿Existe vida después de la muerte?
¿Quién soy yo? ¿De dónde viene la conciencia que me hace pensar que existo? ¿Cómo me doy cuenta de que existo? Automáticamente busco respuesta en algo supremo, entro en conciencia de que existe un Dios. Ahora, ¿cómo sé que ese Dios es real y que existe? La rama filosófica de la metafísica busca encontrar respuestas a estas interrogantes mediante la búsqueda del ser en cuanto ser mediante una profundización ontológica. Nos damos cuenta de que existe un ser supremo, omnipotente, omnipresente, y todopoderoso al ver el orden de las cosas biológicas, el supremo orden del cosmos, y la complejidad en la ingeniería con la que está hecho el ser humano. Siempre y cuando el hombre esté abierto a buscar la verdad y reconocer la belleza en la naturaleza, dejando apertura para la conciencia, y aspirando a una vida eterna, es capaz de reconocer que su origen viene de Dios. Según el catecismo de la iglesia católica, Dios puede, con certeza, ser conocido mediante la luz natural de la razón humana a partir de las cosas creadas. (CIC 36)
Entendemos que, desde su propia inquietud, el ser humano tiene necesidad de buscar a un ser supremo. Desde esta interrogativa nace el buscar respuestas en entidades llamadas dioses. Ya nuestros ancestros daban gracias a entidades o ídolos por las cosechas y por las lluvias, pero también se veían en la necesidad de hacer sacrificios a cambio de tener esos beneficios. En otras instancias, se adoraba a los astros, como es el caso de los mesopotámicos, que adoraban a Shamash y a Sin, dios sol y dios luna. Lo aztecas rendían culto al sol a través de Huitzilopochtli, en Teotihuacán se erigieron dos pirámides en honor al sol y a la luna. En la cultura romana en tiempos de Jesús se adoraba también a los astros, de hecho, que los planetas de nuestro sistema solar llevan nombres en honor a los dioses greco-romanos; mercurio, dios del comercio; venus, diosa del amor; marte, dios de la guerra; júpiter, padre de los dioses; saturno, dios de la prosperidad; Neptuno, dios de los mares; y Plutón, dios de los muertos. La lista de dioses e ídolos es super-extensa. Pero ¿cómo es que llegamos a la idea de un solo Dios creador todo poderoso?
Aunque la idea de Dios no es innata en el ser, ni tampoco es considerada una idea filosófica, es a partir de la razón que buscamos una respuesta al orden perfecto de los astros, muchas culturas adoran los astros, pero ¿Quién creó los astros?, otras culturas rinden honor a la madre tierra, ¿Quién creó la tierra? ¿acaso no hubo un ser que haya creado semejante cosa? O, ¿Acaso un ser humano pudo haberlas creado? —Desde luego que no, somo seres imperfectos y limitados. Solo un ser vivo y superior a ellas pudo haber concebido y llevar a cabo semejante idea. En alguna ocasión escuché a un predicador contar una pequeña historia en la que explicaba que si desarmábamos un reloj y mezclábamos todas las partes y después aventábamos todas las partes al aire y nos hacíamos la siguiente pregunta: ¿Podrán las partes del reloj por si solas organizarse y ponerse en el lugar correcto?, nos daríamos cuenta de que las partes del reloj no se organizan solas, que tiene que haber una persona calificada, que tenga la inteligencia y el conocimiento necesarios para poner las partes del reloj en orden.
Entonces, en el cosmos, en la naturaleza, en la complejidad de los sistemas biológicos podemos ver una inteligencia creadora, tanta perfección no pudo haberse creado sola.
El hombre reconoce a Dios por medio de la iluminación de la razón. Solo cuando el ser humano es capaz de hacerse así mismo las preguntas fundamentales de su existencia, es capaz de reconocer a un Dios creador. Una vez establecida la creencia en un solo Dios, partimos hacia el reconocimiento de un Dios que viene en nuestra búsqueda y que tiene un plan para cada uno de nosotros. En la filosofía se le conoce como monoteísmo.
¿Cómo nace el monoteísmo?
Primero busquemos la definición. La palabra monoteísmo tiene su origen en las palabras monos, que significa uno, y theos, que significa Dios; esta idea se opone directamente a la idea del politeísmo, que cree en diversidad de dioses.
Desde el método científico, no se ha podido comprobar a ciencia cierta, la existencia de Dios; pero, de la misma manera, no se puede comprobar la inexistencia de Dios, de manera que el método científico queda, en cierto modo, descartado como una vía para llegar a Dios. Aunque, a decir verdad, un científico sincero consigo mismo, puede ser capaz de reconocer una inteligencia mayor en la complejidad de los seres y de la vida misma.
Encontramos a Dios a través de una experiencia, un encuentro con Él. Tomamos como punto de partida a Abraham, el cual se encontró con Dios, y este, a su vez, le hace una serie de peticiones a cabio de darle una gran descendencia y una tierra abundante. Dios le pide que sacrifique a su hijo, al cual Abraham está dispuesto a sacrificar por su fidelidad a Dios, Dios a cambio de su fidelidad, le provee un cordero para el sacrificio.
Moisés, tuvo un encuentro personal con Dios a través de una zarza ardiente, donde este le pide regresar a Egipto, de donde había venido, para que sacara a su pueblo de la esclavitud. Dios mismo le otorgó poder de hacer milagros.
Dios, con Abram hizo una alianza y lo nombra Abraham o ab-hamôn, que significa padre de multitud, y con Moisés renueva esta alianza; es Dios mismo que ha tomado la iniciativa de salir en busca de su creación, de sus hijos. Dios, en su infinito amor, se da a su pueblo a través de diez mandamientos que revela a Moisés. El nuevo pueblo de Dios ha de regirse bajo estas reglas.
Ya consolidado el pueblo de Israel en su doctrina nace lo que conocemos como Judaísmo.
Al mismo Moisés se le atribuye el libro del Génesis, el cual contiene, en lo que llamamos proto-evangelio, el primer anuncio del Mesías redentor; Dios no quería que el hombre quedara esclavo del pecado, y al igual que sacaría al pueblo de Israel de la esclavitud de Egipto, así buscaría sacar a toda la humanidad de la esclavitud del pecado y de la muerte. Y Así, el anuncio de un mesías fue dado a través de los siglos hasta el nacimiento de Jesús, que fue negado por los suyos como mesías, pero que fue acogido por los gentiles, y de esa manera, daría inicio a nuestra fe que profesamos como cristianos-católicos.
Hoy en esta nota podemos decir: ¡Creo en Dios! Este es nuestro primer dogma.
Como siempre, saludos y bendiciones. Hasta la próxima nota.
Copyright©2022 Juan R Arvizu
Notas de Apologeta
FUENTES:
https://www.significados.com/metafisica/#:~:text=La%20metaf%C3%ADsica%20es%20una%20rama,como%20su%20sentido%20y%20finalidad.
https://www.significados.com/ontologia/
https://www.vatican.va/archive/catechism_sp/p1s1c1_sp.html#II%20Las%20%20v%C3%ADas%20de%20acceso%20al%20conocimiento%20de%20Dios
https://historia.nationalgeographic.com.es/a/poderosos-amos-hombres-dioses-mesopotamia_8140#:~:text=El%20grupo%20de%20los%20siete,y%20Ninhursag%2C%20la%20diosa%20madre.
https://www.mundodeportivo.com/uncomo/educacion/articulo/cuales-son-los-principales-dioses-aztecas-52012.html
https://www.uo.edu.mx/blog/la-leyenda-de-las-pir%C3%A1mides-de-teotihuac%C3%A1n
https://www.newadvent.org/cathen/10499a.htm
https://www.buscabiografias.com/biografia/verDetalle/10280/Abraham
https://www.buscabiografias.com/biografia/verDetalle/11919/Moises
https://enciclopediadehistoria.com/judaismo/
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